Tras la posible salida de algunos diputados de Juntos por el Perú, las disputas internas generan incertidumbre sobre la estabilidad de una de las principales fuerzas de la oposición en la Cámara de Diputados.
Por Alexandra Jave y Rafael Ortega
Crisis dentro de Juntos por el Perú. El partido de oposición, tras haberse cumplido hace pocos días el primer mes del mandato 2026 – 2031, ya ha empezado a mostrar indicios de quiebre en la cámara donde tiene mayor fuerza, la de diputados. Y es que en los últimos días, cuatro parlamentarios han estado en el ojo público por los posibles cambios que podrían reorganizar la forma de las bancadas.
Antecedentes
Recapitulando, la historia de la fricción dentro de la misma bancada de izquierda se dio a conocer luego de que el diputado Marlon Aguirre denunciara actitudes autoritarias y cuestionara la falta de democracia en el partido. El problema, para el congresista, tenía un nombre: Ernesto Zunini. De hecho, en declaraciones para la prensa, calificó al vocero de JP de “superdotado” y “superpoderoso”, con comportamientos matonescos.
De acuerdo con El Comercio, el problema habría surgido luego de que se votara por la presidencia de la comisión de Justicia. Según señaló el diputado para el diario, él estaba buscando ocupar dicho cargo; sin embargo, el puesto fue asumido por Catherin Palomino, persona vinculada al entorno del expresidente Pedro Castillo.
A pesar de decir ahora que ya ha superado el malentendido y que no renunciará a la bancada, hace unos días deslizó la posibilidad de unirse al partido oficialista, Fuerza Popular. Es más, según el diputado, son por lo menos 5 colegas los que se encuentran disconformes con el comportamiento de Zunini.
De acuerdo con La República, dos parlamentarios de JP se encontrarían considerando pasarse al fujimorismo, mientras que otros dos se encuentran negociando con Renovación Popular. Hasta la fecha, ambos partidos han descartado dichas afirmaciones. Pero ¿cómo se hace el traslado de bancada y qué condiciones existen?
¿Reconfiguración en el Parlamento?
En 2025, el Congreso aprobó que, para el periodo bicameral, los congresistas que deseen dejar su bancada o sean expulsados de esta, podrían pasarse a otra por una sola vez o establecerse en el grupo mixto. Para ello, es necesaria la renuncia formal al partido en el que se encuentran y su aprobación correspondiente. Sin embargo, Catherin Palomino presentó la semana pasada un proyecto de ley que impediría que los renunciantes puedan sumarse a otro grupo parlamentario, quedando únicamente como “no agrupados”.
De acuerdo con Martin Cabrera, especialista en el Congreso, en el nuevo Parlamento “no pueden formarse nuevos grupos durante todo el periodo legislativo”, como sucedió con el bloque democrático en el periodo 2021-2026, por señalar un ejemplo. Solo pueden existir y coexistir aquellos grupos políticos de origen, es decir, los elegidos en las Elecciones Generales 2026.
Sin embargo, a diferencia del Congreso anterior, esta vez quien se incorpore a un nuevo grupo no podrá postular ni integrar ninguna mesa directiva de Cámara ni de comisiones hasta culminar el siguiente periodo anual de sesiones, es decir, hasta el otro año.
Si es que la bancada de Juntos por el Perú en la Cámara Baja se termina disolviendo, las proporciones de las fuerzas políticas no se verían afectadas significativamente, ya que la mayoría continuaría en la oposición. Quedarían 68 congresistas entre JP, Ahora Nación, Obras y Buen Gobierno; y 62 entre el partido oficialista y Renovación Popular. Pero, si JP no se separa, esta situación es un signo de cómo se encuentra la oposición a un poco más del primer mes de gobierno.
“Es muy paradójico que, siendo la principal fuerza de oposición, tenga estas luchas internas y discrepancias. Sin embargo, no creo que significativamente represente una deserción importante, dado el conjunto numérico de las otras bancadas. Pero, sí frente a una oposición que no se podrían permitir en la Cámara de Senadores, donde están 30 y 30, y donde, evidentemente, Fuerza Popular tiene una ascendencia y un manejo mayor que en diputados”, señala el politólogo Caleb Rojas.
A pesar de que los diputados han señalado que no habría “transfuguismo”, las discrepancias dentro del partido revelan las tensiones de una de las principales fuerzas de la oposición, sobre todo en un Congreso en el que las alianzas son determinantes para el equilibrio de poderes.
