Mientras las discusiones futboleras suelen centrarse en la polémica o los arbitrajes, el análisis táctico intenta abrirse paso entre aficionados, medios de comunicación y plataformas digitales.
Por Igor García
La estrategia y la táctica son dos conceptos que nacieron en el campo de batalla por generales y pensadores militares hace miles de años. Ambas nociones fueron recopiladas en la famosa obra “El arte de la guerra”, del pensador chino Sun Tzu, entre otras. Con el tiempo, estos términos trascendieron el campo bélico y formaron parte de la vida cotidiana. Después de todo, cada vez que alguien se plantea un objetivo –personal o profesional– elabora una serie de pasos para alcanzarlo. De eso trata la estrategia.
El mundo del fútbol no es la excepción. En él ambos términos tienen una presencia determinante, y su gestión recae principalmente sobre el director técnico y su cuerpo técnico. Sin embargo, a pesar de la influencia directa en el resultado por parte de este aspecto del juego, no suele encabezar como tema dentro de la conversación futbolera. ¿Por qué lo táctico queda relegado a un segundo plano? ¿Cómo se encuentra su situación actual?
Adelantando líneas
Detrás de cada título ganado, cada victoria, cada derrota e, incluso, cada gol, existe una serie de decisiones que no son usualmente identificadas por el espectador. Los movimientos coordinados, las presiones, las ocupaciones de espacio, los roles de los futbolistas y los ajustes realizados durante un partido forman parte de la dimensión táctica del fútbol, un aspecto fundamental para entender el juego.
A pesar de su importancia, rara vez ocupa un lugar protagónico en las conversaciones cotidianas de los aficionados. Las discusiones futboleras suelen centrarse por otras vías como en las destacadas actuaciones de los futbolistas, los –posibles– errores arbitrales o acciones y actitudes fuera de la cancha.
“En las conversaciones sobre fútbol, ya sea en redes sociales o en programas deportivos, se analiza muy poco el aspecto táctico. El fútbol nos lleva por otros caminos, como la polémica, muy marcados por el hinchaje, sea a nivel local o a nivel internacional”, asegura Victor Rivera, actual director técnico y exfutbolista peruano, dando a entender que nuestro fanatismo por un club puede condicionar la forma en que interpretamos este deporte.
Por otro lado, para el analista táctico Albert Morén, las conversaciones sobre fútbol se desvían por esos temas al ser mucho más accesibles para el público general –mucho más si se basan en opinión– que explicar el desarrollo de un encuentro. “Opinar sobre el árbitro, sobre si debería jugar un futbolista u otro, si lo ha hecho mejor uno que otro, es muchísimo más fácil hablar de ello”, afirma.
Asimismo, el especialista interpreta este fenómeno desde una perspectiva social. A su juicio, el interés de muchas personas no se centra necesariamente en el juego, sino en todo lo que lo rodea. “El juego en sí, no gusta tanto. El fútbol no es más que un vehículo para socializar, una excusa para poder tener esas conversaciones y ese encuentro social con compañeros de trabajo, amigos y familia”, asegura.
No obstante, en los últimos años los aficionados han comenzado a mostrar un interés creciente por comprender lo que ocurre más allá de las acciones más visibles del juego. Para Albert Blaya, periodista deportivo, analista táctico y youtuber, este cambio responde, en parte, a una audiencia cada vez más exigente y acostumbrada a consumir grandes cantidades de información.
“Esto viene, por un lado, de la demanda del espectador sobresaturado de información, de tantos estímulos a querer tener más profundidad acerca de qué es el fútbol, qué es el juego, que al final es la base de todo”, explica. En otras palabras, una parte del público ya no se conforma únicamente con el resultado o la polémica de turno, sino que, por su curiosidad, busca entender las razones detrás de lo que sucede en el campo.
Los medios de comunicación también han contribuido a este proceso. Ante la proliferación de programas centrados en la opinión y la polémica, muchos han encontrado en el análisis táctico una forma de diferenciar sus contenidos y ofrecer una perspectiva más especializada. “Los medios se han dado cuenta de que el análisis táctico ofrece un valor distinto, un valor añadido al producto. Hacen mil tertulias, mil debates, todos se terminan pareciendo y al final para diferenciarte de eso es complicado, y una forma de hacerlo es el análisis táctico”, sostiene Blaya.
En Europa, se presenta una mayor cantidad de programas como Monday Night Football, de Sky Sports conducido por Jamie Carragher y Gary Neville, también El Día Después de Movistar, Canal Football Club y Décrypté de Canal+. Por el lado de latinoamérica, existe ESPN Fútbol Táctico, conducido por Diego Latorre y Miguel Simón, donde abarcan tanto partidos de Europa como de Sudamérica.
A medida que este tipo de contenido ha ganado presencia, también se ha vuelto más diverso y sofisticado. Según el especialista, dentro del propio ecosistema del análisis ha surgido una competencia por aportar explicaciones más rigurosas y enriquecedoras sobre el juego. “Dentro del propio análisis nace una especie de diferenciación entre los propios análisis, de aquellos que realmente están aportando algo, si bien aún hay esa visceralidad de la polémica, poco a poco se va culturizando al espectador”, afirma.
La pizarra en internet
Si bien ahora en los medios tradicionales como la televisión ha permitido que el análisis táctico ganara más visibilidad, internet fue el espacio que impulsó su expansión. Las redes sociales y otras plataformas permitieron que cada vez más personas accedieran a este tipo de contenido y, al mismo tiempo, brindaron a nuevos analistas la posibilidad de difundir sus ideas sin depender de los grandes medios de comunicación.
Para Blaya, este proceso convirtió al análisis táctico en una vía accesible para quienes buscan abrirse camino en la divulgación futbolística. “Al final, para los que estamos fuera de los grandes medios, los que hemos crecido en YouTube o en Twitter o donde sea, el análisis táctico es una forma mucho más meritocrática, donde estás tratando de comprender el juego y en ese camino vas conociendo gente que se acostumbra a tu forma de contar las cosas”, explica. Además, destaca que este tipo de contenido puede desarrollarse sin grandes recursos al no requerir una gran estructura ni contactos, basta con voluntad propia.
Sin embargo, el fenómeno no nació con las redes sociales actuales. Según Morén, durante la segunda mitad de la década de los 2000 ya existían blogs especializados que abordaban el fútbol desde una perspectiva distinta. “En 2006 y 2007 empezó la cultura de los blogs de fútbol. Había algunos que hablaban del fútbol desde esta óptica, como los de Martí Perarnau o Marcos López. Yo descubrí que hablaban del fútbol desde otro punto de vista, uno que me sedujo mucho”, recuerda.
Con la llegada de plataformas como YouTube, X, Instagram y TikTok, la difusión del análisis táctico se aceleró. Los textos dieron paso a videos, gráficos y explicaciones visuales que facilitaron la comprensión de conceptos complejos para un público más amplio. A raíz de allí nacieron espacios como The Coaches Voice, Ecos del Balón, Lateral Web o canales personales de diferentes analistas como el mismo Albert Blaya, Álex Delmás o Pedro El Ingeniero.
Para Josué Elgegren, analista táctico, esta transformación es evidente. “Ahora te salen cualquier cantidad de shorts, reels, gente que analiza, influencers que te explican cuestiones del juego a partir de movimientos o de las soluciones que plantean los equipos ante determinados problemas”.
La tecnología también ha contribuido a este crecimiento. Herramientas de videoanálisis, bases de datos estadísticas y programas especializados han permitido producir contenido más detallado y accesible. “Hay programas que le dedican todo el contenido al análisis táctico. Considero que se ha ganado un lugar. También ha ayudado mucho la incursión de la tecnología en el fútbol, los sistemas de análisis y las estadísticas que existen hoy por hoy”, sostiene Elgegren. Entre ellas se encuentra Wyscout, StatsBomb, Opta Analyst, Métrica Sportes y HudlSportscode.
Aunque la polémica y el debate siguen ocupando una parte importante de la conversación futbolera, la digitalización ha abierto nuevos espacios para comprender el juego desde una perspectiva más profunda. Lo que antes parecía un interés de nicho hoy cuenta con una audiencia cada vez más amplia y con múltiples plataformas dedicadas a explicar qué ocurre detrás de cada partido.
El lado peruano
Pese al crecimiento que ha experimentado el análisis táctico en distintas partes del mundo, Rivera considera que en el Perú su desarrollo todavía es limitado. A su juicio, el interés por estos temas suele concentrarse en entrenadores, estudiantes de dirección técnica o personas vinculadas profesionalmente al fútbol, mientras que para el público general continúa siendo un aspecto secundario.
“Los temas tácticos toman total importancia para la gente que se dedica de manera profesional, pero a nivel general yo creo que no ha crecido, no ha evolucionado y muy poca gente se interesa por ello, salvo alguien que estudie para entrenador”, sostiene. Esta situación se refleja también en los formatos de consumo predominantes, donde la inmediatez y el entretenimiento suelen imponerse sobre los contenidos más especializados.
Rivera también observa que, cuando participa en programas o espacios de debate, suele percibir una preferencia por contenidos más ágiles y menos profundos. Según explica, los análisis tácticos detallados terminan quedando relegados a ámbitos más especializados, como las escuelas de entrenadores, debido a que gran parte de la audiencia busca discusiones más rápidas y accesibles.
Esta falta de profundidad genera que muchos debates sobre la evolución del juego se queden en conceptos generales que rara vez son desarrollados. “La gente se queda solamente en dos conceptos, y son que los equipos son intensos y que el fútbol ahora es más rápido. Después nadie argumenta esa situación. La gente habla muy genéricamente”, afirma.
Frente a este panorama, Rivera considera que una manera de enriquecer la discusión futbolística sería incorporar con mayor frecuencia a entrenadores o exentrenadores en las transmisiones y paneles deportivos. “Sería importante que en los paneles donde se transmite algún juego haya un entrenador o un exentrenador, porque considero que nadie tiene esa visión más que el entrenador, el que ha dirigido y ha estado ahí en el campo”, señala.
Aunque la táctica continúa lejos de ocupar el centro de la conversación futbolera, su presencia es cada vez más visible. El crecimiento de los contenidos digitales y el interés de nuevos aficionados han permitido que el análisis del juego llegue a más personas. Sin embargo, en el Perú todavía queda camino por recorrer para que estos temas tengan un espacio comparable al de la polémica y el famoso “show” de nuestro país.
