La ahora exmandataria fue destituida de su cargo después de una serie de cuestionamientos y la vacancia del Congreso.
Entre órdenes de captura y mensajes políticos, el fundador de Perú Libre sigue balanceándose entre la sombra judicial y la luz mediática.
El especialista reflexiona sobre el impacto de la criminalidad y el debilitamiento de las instituciones en el país.
En una sociedad donde la pluralidad se oculta ante las fuerzas polarizantes, la violencia deja de ser un hecho aislado y amenaza los cimientos de la democracia.
Crisis de representación, militantes sin rumbo y un Congreso fragmentado generan más dudas que certezas sobre el futuro del país.
Costos millonarios, problemas logísticos y dudas sobre su efectividad plantean la pregunta: ¿es una solución real ante la criminalidad o solo un gesto político?
Desconfianza, frustración y promesas incumplidas. Detrás de la política y la corrupción, los ciudadanos esperan justicia, seguridad y oportunidades reales, en medio de un sistema que parece haber perdido su rumbo.
A pesar de discursos grandilocuentes y prometedores, las acciones del gobierno continúan sin cerrar las brechas en salud, educación y seguridad.
La presidencia y la Cancillería son los principales voceros del país, pero sus discursos no siempre coinciden, afectando la imagen internacional del Perú.
Martín Vizcarra ha sido condenado a cinco meses de prisión preventiva debido a sus casos de corrupción, demostrando la alarmante presencia de la misma en nuestra política.