¿El primer Poder del Estado?

Entre vacancias, leyes cuestionadas y una ciudadanía desconfiada, el Congreso peruano ha pasado de ser un espacio de control político a ser considerado el centro del poder. 

Por Matias Illescas e Igor García

Con la juramentación de José Jerí, el periodo presidencial 2021-2026 ya va por su tercer mandatario. Durante este tiempo, sin embargo, ha habido un organismo que ha concentrado las críticas y se ha mantenido como protagonista de la política peruana: el Congreso.

De los últimos seis presidentes que ha tenido el Perú, tres han sido vacados por el Parlamento, generando cuestionamientos alrededor de la figura de la vacancia y el poder que el Congreso podría estar concentrando. ¿Tiene el Legislativo más poder del que debería?

Vacancia por incapacidad moral

Una de las figuras más controversiales de la política peruana en los últimos años es la “vacancia por incapacidad moral”. Con ella, se ha podido retirar del cargo a tres presidentes en tres contextos distintos: Vizcarra, Castillo y Boluarte. No obstante, esta herramienta no es una innovación de la Constitución de 1993, pues existe desde el siglo XIX, pero cobra relevancia actualmente por la versatilidad de su uso.

La más sorprendente fue la de Dina Boluarte, que se votó en el lapso de una tarde pese a haber superado siete mociones de vacancia a lo largo de su mandato. La medida requiere de dos tercios de votos a favor para ser aprobada, pero para algunos la ambigüedad de la interpretación de la “incapacidad moral” podría significar un desbalance en el equilibrio de poderes. 

“Yo diría que, desde el 2016 en adelante, se ha manifestado una parlamentarización de la política peruana, cuya mayor evidencia es el uso casi indiscriminado de vacancias”, señaló Omar Awapara, Secretario General de Transparencia. Para el especialista, el problema no está en la vacancia en sí, sino en la falta de una bancada fuerte en el Congreso.

En el caso de Pedro Castillo, el comité que lo acompañó al llegar a la presidencia se disgregó rápidamente. Mientras que, en el caso de Dina Boluarte, nunca hubo un grupo parlamentario que la respalde. Estas situaciones podrían haber llevado a que la figura del presidente se debilite, concentrando el poder en el Legislativo.

“Entonces la dinámica de los últimos 10 años, sobre todo, involucra un empoderamiento del parlamento y el uso de estas ‘bombas nucleares’, de estas herramientas abusivas de control político, porque la vacancia no es una que le han permitido al Congreso volverse el centro del poder político”, sostuvo Awapara.

El analista político y docente de la Universidad de Lima, Josef Zielinski, coincidió en ese aspecto y afirmó que el problema no es jurídico, sino político. Sostuvo que gobiernos como los de Alejandro Toledo o Alan García, que completaron sus cinco años, se desenvolvieron bajo los mismos parámetros –con la posibilidad de usar la vacancia–, pero que la diferencia estuvo en el buen manejo de la relación entre el Ejecutivo y el Congreso. 

“No veo que haya ningún problema con la figura de la vacancia, el problema de que hayan vacado a Vizcarra, Boluarte y Castillo fue que ellos prácticamente no tenían bancada en el Congreso. Se encontraban en un momento de debilidad muy fuerte y eso finalmente fue lo que decantó que se termine vacando a todos estos presidentes”, explicó el analista. 

¿Sin contrapesos?

Otra herramienta clave en el equilibrio de poderes es la cuestión de confianza. Su modificación en los últimos años ha alterado la relación entre el Ejecutivo y el Legislativo, restringiendo la capacidad del presidente para contrarrestar las decisiones del Congreso.

En 2022, el Tribunal Constitucional ratificó que esta puede plantearse únicamente respecto a materias de competencia del Poder Ejecutivo y relacionadas con la política general de gobierno, excluyendo aquellas que afecten competencias exclusivas del Congreso, como las reformas constitucionales o la elección de magistrados.

“Sin duda eso también ha empoderado al Congreso porque ya con esta nueva interpretación un presidente no tiene la posibilidad de hacer cuestión de confianza, salvo por hechos que el propio Congreso determine”, explicó Awapara.

Para el especialista, la cuestión de confianza debía funcionar como un mecanismo de equilibrio entre poderes, pero en la práctica “hoy lo que estamos viendo lamentablemente es que sí hay una representación, pero de intereses muy particulares”. La situación se agrava por el deterioro de la legitimidad del Legislativo y por un sistema de representación fragmentado que ha debilitado la rendición de cuentas.

El Congreso, además, ha sido protagonista de otras decisiones que han generado controversia. La aprobación de leyes consideradas “procrimen”, como la norma que redujo las penas por financiamiento ilegal de partidos o la que buscó modificar los requisitos para levantar la inmunidad parlamentaria, han sido vistas como intentos de blindaje y autorregulación.

Estas medidas, junto a la limitación de la cuestión de confianza, han alimentado la percepción de un Legislativo que actúa sin control y prioriza intereses particulares sobre el bien común.

Sin embargo, no todos coinciden en que el Congreso tenga más poder que antes. Para Zielinski, el problema no es jurídico, sino político. El especialista sostiene que la Constitución de 1993 no ha sufrido modificaciones que amplíen formalmente las facultades del Parlamento.

“Las armas y las herramientas son las mismas, lo que ha cambiado es el tipo de gente”, explicó, en alusión a la calidad y los intereses personales que predominan en la actual representación congresal.

Según Zielinski, la raíz del problema radica en la falta de liderazgo y habilidad política de los últimos mandatarios. “Ni PPK, ni Martín Vizcarra, ni Pedro Castillo y mucho menos Dina Boluarte han sabido manejar su relación con el Congreso. La política es una búsqueda constante del consenso”, señaló.

En ese sentido, considera que los conflictos entre ambos poderes no se deben a un desbalance institucional, sino a la incapacidad del Ejecutivo para negociar y sostener alianzas políticas.

El debate sobre si el Congreso peruano tiene demasiado poder depende del lente con que se observe. Desde el plano jurídico, sus competencias no han variado; pero desde la práctica política, su influencia se ha consolidado. Entre cuestiones de confianza limitadas, leyes polémicas y una representación cuestionada, el Legislativo ha pasado de ser un espacio de deliberación a un actor que define los destinos del país.

En medio de un Ejecutivo debilitado y una ciudadanía cada vez más desconfiada, el Congreso parece ejercer un poder que, aunque no ha cambiado en el papel, hoy se percibe más absoluto y determinante que nunca.

Male Enhancement Pills Best Male Pills 2022 Male Pills Sexual Enhancement Pills best Sex Pills For Men Penis Enlargement pills Top Male Enhancement Pills Sexual Pills