Lula contra Bolsonaro una vez más

[Foto: Composición propia]

El resultado de la disputa electoral entre Lula y Flávio Bolsonaro definirá la dirección política e ideológica que Brasil tomará en los próximos cuatro años.

Por Matias Illescas y Alexandra Jave

Este domingo 4 de octubre, Brasil celebrará un nuevo proceso electoral para elegir a su próximo presidente. Entre los principales candidatos en disputa están el actual presidente, Luiz Inácio Lula Da Silva, del Partido de los Trabajadores (PT) y Flávio Bolsonaro, actual senador e hijo del expresidente Jair Bolsonaro, que representa al Partido Liberal (PL).

De acuerdo con las últimas encuestas, Lula, que busca su cuarta reelección, estaría encabezando la intención de voto de los brasileños por una pequeña ventaja, sin embargo, la campaña ha estado muy reñida y en una eventual segunda vuelta el resultado estaría menos claro. ¿Cómo llega Brasil a estos comicios?

La ligera ventaja del oficialismo

De acuerdo con la última encuesta del Instituto Datafolha, el oficialismo está a la cabeza de la intención de voto con un 45%, mientras que Bolsonaro se mantiene en el segundo lugar con un 40%. Otras encuestadoras como Quaest sitúan a Lula con 39% y al ultraderechista con 34%, pero en general mantienen una diferencia de cinco o seis puntos en la mayor parte de los sondeos.

Por otro lado, en los siguientes lugares se ubican el escritor Augusto Cury con un 3%-6%, Renan Santos con números similares y Ronaldo Caiado con 2%-4%, todos ellos dentro del espectro de la derecha y centro derecha. Además, las opciones de izquierda y centroizquierda, similares a Lula, no suman más del 2%. 

Para el doctor en Ciencia Política, Roberto Goulart, «Lula no tiene ningún candidato del espectro de la izquierda, centro-izquierda, que pueda amenazar su posición. Por otro lado, hay más candidatos de derecha, e incluso dos o tres de la derecha radical, como Flávio Bolsonaro que es de extrema derecha».

En ese sentido, el presidente podría concentrar los votos de su espectro, mientras que Bolsonaro tendrá que enfrentarse a otras propuestas de derecha si es que quiere superarlo. Pero además, ambos candidatos deberán superar un alto porcentaje de electores que los rechazan. De acuerdo con Quaest, Bolsonaro genera más miedo que Lula con un 44% frente al 41% del candidato del PT.

«En el caso de Flávio Bolsonaro, hay un candidato que es Ronaldo Caiado, que está con muy poco en la encuesta, como en un 3% o 4%, y dice que no apoya a Flávio Bolsonaro de ninguna forma. Entonces esto también es un diferencial; tenemos que ver si va a haber una reunión en torno a Bolsonaro de esos otros candidatos de la derecha, de la extrema derecha, o si van a seguir liberando a sus electores para que voten a quien quieran. También Lula puede atraer parte de estos votos», explica Goulart.

Además, en el caso de una eventual segunda vuelta, que se tendría que celebrar el 25 de octubre, el escenario es aún más cerrado que el de la primera. Quaest indica que los dos candidatos cuentan con un respaldo del 42% cada uno en este escenario, mientras que en Datafolha el progresista mantiene una ligera ventaja de 47% sobre 45% del derechista.

Para Natalia Fingermann, analista y doctora en Administración Pública y Gobierno, la decisión entre el presidente de izquierda Lula y el ultraderechista Flávio Bolsonaro “es más ideológica que un voto por cuestiones económicas”.

El arrastre de Lula

Respecto a Lula es importante considerar también que una eventual reelección vendría como resultado de lo que ha sido su gobierno en los últimos cuatro años. El mismo estudio de Quaest indica que la aprobación al mandatario ha variado alrededor del 43 y 48% en los últimos dos años, pero hoy supera a la desaprobación por un margen de 1%. Por otro lado, en cuanto a las cifras de aprobación de su gobierno desde julio de este año la encuestadora da un empate entre positivo y negativo, ambos con un 36%.

Fuente: Quaest

Fuente: Quaest

En general, durante su tercer gobierno, los problemas se han centrado en la seguridad pública, violencia, salud, corrupción, problemas sociales y educación.

Una encuesta de Quaest, realizada en septiembre, indica que para el 31% de los encuestados la violencia es el problema que más aqueja a la ciudadanía. El segundo lugar lo ocupa la economía con 16%, ya que Brasil ha registrado una desaceleración a comparación del año pasado. El Banco Central de Brasil ha estimado el crecimiento del Producto Bruto Interno en 1,8%, a diferencia del año pasado, el cual registró 2,3%. Además, la deuda pública no ha dejado de aumentar. En 2022 cerró en el 73,5% del PIB y en agosto de este año aumentó al 82,9%.

La salud y la corrupción siguen en tercer lugar entre la lista de preocupaciones con 14% cada una, seguidas de los problemas sociales, con el 13%, y la educación, con el 7%. Dentro de los problemas sociales, el costo de vida continúa elevado. El precio de los alimentos ha registrado un incremento del 13% durante el mandato de Lula. No obstante, este ya estaba al alza con Jair Bolsonaro, ya que llegó a subir más del 50%.

Sin embargo, el desempleo es una cuestión que ha presentado niveles mínimos históricos. En el último trimestre, la tasa de desempleo ha sido del 5,3%, la más baja del periodo desde 2022. La informalidad subió ligeramente y está afectando al 37% de los trabajadores, pero los empleos con contrato formal están en máximos históricos. Esto no es aislado, debido a que ha venido acompañado de un aumento en los sueldos. Actualmente el salario mínimo es de 1,621 reales (1,074 soles), lo cual ha significado un aumento de 6,79% con relación al año pasado.

No obstante, no solo estas variables están en juego. Una reciente polémica ha envuelto a ambos candidatos. En redes sociales se esparcía el rumor de que si Bolsonaro llegaba a ganar las elecciones, retiraría la condición de patrona de Brasil a la virgen de Aparecida. A raíz del escándalo, el candidato derechista negó las acusaciones y responsabilizó al Gobierno de difundir fake news.

El presidente y candidato del PT no se ha mantenido al margen, ya que declaró que “meterse con Nuestra Señora de Aparecida no es aceptable”. A su vez, mostró una imagen de la virgen durante un acto público y la besó durante una entrevista. Esta situación tiene especial incidencia en la carrera electoral, ya que aproximadamente el 57% de la población del país más grande de Latinoamérica es católica.

Fingermann señala que, incluso, más que los problemas que persisten en Brasil, y que de algún modo tienen relación con el oficialismo, esta controversia sí le podría jugar en contra a la candidatura de Flávio Bolsonaro.

La disputa entre ambos candidatos llega a resolverse este 4 de octubre, sin embargo, debido a la estrecha distancia que tienen, la posibilidad de llevar a cabo una segunda vuelta es alta. Los votos en las urnas reflejarán si variables como los problemas estructurales de Brasil o la controversia sobre la virgen de la Aparecida terminarán por inclinar la balanza hacia el cambio político con Flávio Bolsonaro o hacia la continuidad del oficialismo.