¿Qué tan influyente ha sido Fernando Cerimedo en la política latinoamericana?
Por Álvaro Urquizo, Marccelo Borja y Matias Illescas
En las últimas semanas se ha escuchado hablar mucho de Fernando Cerimedo, consultor político argentino, que hoy está en prisión preventiva en Bolivia por el intento de feminicidio de su expareja embarazada, la abogada Nadia Beller. Pero la controversia a su alrededor no se debe solo a eso, pues es un personaje que aparece ligado a muchas de las campañas electorales de los últimos procesos de América Latina, como Argentina, Chile, Bolivia, Colombia y Perú.
Su relación con esas campañas presidenciales, todas con líderes de derecha, ha generado sospechas sobre si en algún momento Cerimedo pasó de asesorar campañas a intervenir en la conversación pública de los países donde trabajaba. Tres congresos de la región quieren investigar su caso: Chile aprobó una comisión de investigación, el Senado boliviano abrió la suya y en el Perú una moción presentada el 9 de septiembre pide esclarecer qué hizo durante las Elecciones Generales 2026. ¿Qué tan influyente fue realmente?
Más de un lustro
Fernando Cerimedo se presenta como especialista en marketing digital y comunicación política. Es cofundador de La Derecha Diario, medio que se ha establecido como referente para el denominado sector “libertario” en Argentina y también es CEO de la agencia de marketing político NUMEN. Entre 2020 y 2026, su nombre ha aparecido en procesos políticos de al menos seis países de la región. En ninguno ocupó un cargo público ni ha sido condenado.
Su método, relatado por él mismo, consistía en el uso de trolls en campañas que dirigía desde una oficina en Puerto Madero. En 2022, ante la revista argentina Noticias, explicó que trabajaba con inteligencia artificial y granjas de trolls, creando cuentas capaces de aparentar miles de seguidores sin la necesidad de una persona operando.
Estos denominados trolls tenían un fin bastante peculiar. No se usaban para atacar adversarios ni para inflar interacciones en redes sociales de sus clientes, sino para engañar a los algoritmos y mejorar el posicionamiento de sus mensajes.
Se estima —gracias a declaraciones públicas de Cerimedo— que unas 50 mil cuentas creadas artificialmente estaban bajo su dominio solo en Argentina, además de otras utilizadas en Chile. También explicó que una granja podía reunir entre mil y dos mil cuentas, según el tiempo que lograran permanecer activas antes de ser detectadas como falsas.
Sobre cómo se sostiene una estructura de ese tamaño, Natalia Aruguete, investigadora del CONICET, explicó para Nexos que no existe un procedimiento único. Las cuentas falsas, detalló, “tienen que mostrarse como verosímiles para confundir en la conversación y no ser detectadas incluso por la plataforma”. Eso obliga a resolver los requisitos que hoy exigen las redes para verificar identidades, como números de teléfono de recuperación y presencia en varias plataformas a la vez.
La investigadora advirtió, además, que ninguna de estas herramientas funciona por separado. «Las granjas de troll por sí solas no pueden generar conversación, tergiversar un tipo de información o darle un encuadre determinado a un evento o a un fenómeno», sostuvo. Según explicó, se requiere la coordinación de cuentas verificadas, institucionales, de dirigentes políticos y de influencers con un rostro real detrás, además de las granjas de bots.
Los medios también están relacionados. Aruguete describió la existencia de lo que denomina fake news mills. «Son las cuentas que por un lado simulan ser medios y tener criterios de noticiabilidad para generar noticias falsas deliberadamente, pero lo hacen precisamente escondiéndose detrás de supuestos criterios de noticiabilidad, lo cual las vuelve en teoría más creíbles porque quedan asociadas a la producción editorial de un medio».
Influencia en Latinoamérica
En Argentina, Cerimedo integró el equipo que trabajó la estrategia digital de la campaña presidencial de Javier Milei en 2023. Desde la Casa Rosada aseguran que el vínculo terminó ese mismo año, aunque registros citados por la prensa consignan al menos 13 visitas suyas a la sede de gobierno entre 2023 y 2024, pese a que nunca tuvo un cargo público.
Aunque se le relacione mucho con Argentina, el caso brasileño es el que cuenta con mayor respaldo institucional. La Policía Federal de Brasil ubicó a Cerimedo dentro de lo que denominó el Centro Integrado de Enfrentamiento a la Desinformación y Defensa de la Democracia, y sostiene que contribuyó a crear condiciones para impedir la llegada de Lula Da Silva al poder.
El vínculo con el bolsonarismo está documentado. El diputado Eduardo Bolsonaro se reunió con él en Buenos Aires durante la campaña de 2022. Y el propio Cerimedo admitió haber empleado una estrategia similar en la campaña política del expresidente Jair Bolsonaro con mensajes masivos para influir en la percepción sobre el candidato.
Cerimedo también está involucrado con la reciente victoria de Rodrigo Paz Pereira, actual presidente de Bolivia. Según el mandatario, Cerimedo participó en la campaña para la segunda vuelta y de ahí no tuvo ninguna otra participación. Asimismo, el portavoz presidencial boliviano indicó que seguía colaborando en la gestión presidencial, pero no llegó a tener un cargo como tal en el Estado.
Edmond Lara, vicepresidente boliviano, afirmó que Cerimedo tuvo poder y que decidió en una parte del gobierno bolivariano, a la vez que denunció a la primera dama, Maria Elena Urquidi, por supuesto tráfico de influencias.
Respecto a Chile, la participación de Cerimedo se registra desde antes de las elecciones. A pocas semanas del plebiscito del 25 de octubre de 2020 para decidir si había o no un cambio de Constitución, se difundió una encuesta de Numen, la empresa de Cerimedo. Según sus resultados, el 42,3% de los chilenos estaba a favor del cambio del documento, pese a que todo el resto de sondeos mostraba un 70% de aprobación a la redacción de un nuevo texto.
En efecto, el 78,28% votó de esa forma y posteriormente Cerimedo admitió en una radio de Brasil que la encuesta había sido encargada, aunque no dijo por quién. Además, a las empresas del consultor se les acusa de haber difundido información falsa intencionalmente en contra de la campaña de la nueva Constitución y posteriormente de los contrincantes de José Antonio Kast. Sin embargo, el ahora presidente ha negado haberse relacionado con el asesor.
Para el doctor en ciencias sociales Pablo Álvarez Cabello comentó para Nexos que hubo «mucha desinformación, la campaña de desinformación señalaba que, por ejemplo, la Constitución permitía la expropiación del hogar. O sea, que nos iban a expropiar las casas. Que queríamos que la Constitución proponga el cambio de la bandera. Cuestiones así, cosas que llegaban a ser incluso absurdas».
Como en los casos anteriores, se ha visto involucrado con papeles similares en otros países de América Latina, y en Perú se investigan sus posibles vínculos con la presidenta Keiko Fujimori, quien ha negado cualquier vínculo personal o laboral con el consultor político. Sin embargo, se le ha visto en fotos y chats vinculados al proceso electoral de abril de este año y se registró su presencia en la toma de mando del 28 de julio. Aún así los detalles continúan siendo investigados.
¿Consecuencias?
El asunto presenta niveles de gravedad diversos según los países involucrados, pero los principales afectados parecen ser los gobiernos de Bolivia y Argentina. Desde su toma de mando el 8 de noviembre de 2025, el presidente Rodrigo Paz no ha tenido prácticamente ningún momento de respiro. Empezó su gestión con una serie de paralizaciones y protestas que complicaron su situación, pero ahora se ha visto envuelto en el escándalo de Cerimedo.
Es en su país donde precisamente fue detenido, pero además, las pruebas incautadas como dinero ilícito y uniformes estatales sustentan la acusación de usurpación de funciones en su contra. Todo el panorama, de comprobarse, podría desencadenar en una crisis más profunda en el gobierno boliviano, ligada también a la posibilidad de que se abra un juicio para evaluar las responsabilidades del presidente Paz.
Por otro lado, en el caso de Argentina, la situación también es complicada. Si bien el oficialismo busca dejar en claro que la vinculación del presidente Milei con Cerimedo fue solo durante la campaña presidencial, la expareja del consultor político ha advertido que tiene grabaciones sobre situaciones irregulares y esquemas de coimas vinculados a la Agencia Nacional de Discapacidad (ANDIS).
Estas acusaciones afectan al partido oficialista de La Libertad Avanza, ya que la actual pareja de Cerimedo, Natalia Basil, trabajó en un cargo de alta responsabilidad de la ANDIS y declarará ante la Fiscalía por el caso.
La afectación directa al gobierno, sin embargo, parece ser menos clara, como cree Álvarez, quien afirmó para Nexos que «en el caso de Argentina, creo que es más difícil porque no hay una persecución criminal, lo que podría haber es una investigación de carácter político en relación a la relación de Milei con Cerimedo, pero en el estado en que está la oposición argentina, me parece que en este momento es bastante complicado».
En Chile algunos parlamentarios están planteando la idea de comisiones investigadoras para ver la relación entre la campaña de Kast, pero para el periodista del Centro Latinoamericano de Investigación Periodística (CLIP), «gente como Cerimedo siempre ha existido en la política. (…) esta vez fue la ultraderecha, pero yo no creo que ni Cerimedo, ni que otros ‘mercenarios digitales’ sean personas con ideales, sino todo lo contrario, son personas que en realidad lo que están buscando es el negocio y aprovechando una oportunidad. Y eso va más allá de la ideología».
Esta vez, por lo tanto, el fenómeno se trata de Cerimedo, pero el problema sigue siendo el manejo de las redes sociales por parte de un grupo que busca influir en la opinión pública para promover sus intereses, ya que, como explica Álvarez, «creo que Cerimedo es más bien un síntoma de lo que está aconteciendo en la política global. No hay que ser historiador para saber que, en el fondo, la política, al menos en Occidente y en América Latina, ha estado muy relacionada con el espectáculo, La sociedad del espectáculo. Pero cuando llega a convivir la política con las redes sociales, ahí la cosa se ensucia un poco más».
