Lluvias en Piura

Foto: Infobae (Ralph Zapata/ Norte Sostenible)

El incremento de temperaturas y la serie de lluvias en el norte han puesto en alerta a la provincia de Piura. ¿Está la ciudad realmente preparada para afrontar un fenómeno de tal magnitud?

Por Romy Kiyan

No es la primera vez que Piura ha sido testigo de un fenómeno pluvial tan grande. En 2017, la región sufrió inundaciones y aniegos a causa del fenómeno El Niño, el cuál ocasionó graves daños en la infraestructura y afectó las actividades económicas de la población, cuyas consecuencias evidenciaron las dificultades de la ciudad para hacer frente a este tipo de emergencias.

La situación actual 

En las últimas semanas, las temperaturas en Piura han alcanzado un máximo de 38.4°C, según la Agencia Andina, las cuáles han estado acompañadas por precipitaciones intensas en la región. La emergencia no solo se mide en milímetros de agua, sino en familias afectadas, hectáreas de cultivo en riesgo, servicios básicos interrumpidos y el colapso de las vías principales. De acuerdo con el especialista del Senamhi, Matt Nieto, las zonas con mayor acumulación de lluvias se concentran en el interior de la región, la provincia de Morropón y los distritos de Chulucanas y Tambogrande, donde la activación de quebradas mantiene en alerta a la población.

No obstante, el impacto del fenómeno trasciende las precipitaciones urbanas y agrícolas. El presidente del Consejo Directivo de PREDES, Juvenal Medina, advierte que las anomalías térmicas están alterando drásticamente los ecosistemas marinos, lo cuál afecta directamente a la pesca.

“Estamos ya ante un niño que está teniendo impactos diversos desde lo que es la variación de la fauna etnológica. Hemos visto daños que han afectado a las aves guaneras, que ya no encuentran alimento en el Pacífico, y han aparecido muertas en algunas zonas y también migrando o buscando alimento. Por ejemplo, se han visto aves propias de las islas Galápagos en las costas de Piura y Tumbes”, señaló. 

En la misma línea, cuando aumenta la temperatura del agua del mar, la fauna marina que está acostumbrada a aguas más frías migra y se profundiza. Cuando esto ocurre, dejan de estar al alcance para los pescadores artesanales, lo que genera un impacto negativo directo en su actividad económica.

La crisis está presente desde febrero y su prolongación se prevé hasta abril de 2027, lo que representa una persistencia de más de un año. Medina agregó que los informes de la NOAA y del ENFEN advierten que las intensidades serían superiores, llegando a calificarlo como «mega niño» o «extraordinario». 

Cultivos en riesgo

Ninell Dedios Mimbela, especialista regional del Senamhi, informó a La República que hasta el 60% de la producción agrícola en Piura podría verse severamente afectada por el incremento de las precipitaciones y las anomalías térmicas. La experta explicó que las condiciones térmicas actuales alteran procesos clave como la floración, el cuajado y la maduración de los frutos, una situación que golpea con mayor dureza a los pequeños agricultores que carecen de recursos para implementar tecnologías de adaptación.

El mango es uno de los frutos más vulnerables, especialmente el de la variedad Kent, siendo uno de los frutales de mayor exportación y de gran importancia económica para Piura. Las altas temperaturas registradas durante el otoño e invierno han perjudicado su producción, afectando tanto la cantidad y como calidad del producto, restándole competitividad en el mercado internacional. Una amenaza similar enfrentan otros productos de exportación como la uva, el arándano, la palta, el plátano y el algodón.

Otro insumo que sufre las consecuencias del fenómeno es el limón, ingrediente clave de la gastronomía norteña y de consumo diario. Las mermas en su producción disparan su precio e impactan directamente en el bolsillo de los hogares. Asimismo, el cultivo de arroz ha visto acelerado su desarrollo por el calor extremo, lo que incrementa su vulnerabilidad frente a plagas y pérdidas durante la cosecha por las lluvias.

Las consecuencias de esta crisis amenazan con extenderse hacia el empleo regional, el transporte de carga y la logística de exportación, sobre todo si las precipitaciones dañan carreteras, sistemas de drenaje y vías de comunicación clave. Frente a este escenario, el Senamhi informó que mantendrá un monitoreo meteorológico y fenológico constante en la zona mediante observaciones de campo, estaciones automáticas, uso de drones e imágenes multiespectrales.

Impactos y consecuencias 

“Los impactos no solo dependen de la lluvia, sino también del estado de vulnerabilidad al qué están expuestos. Entonces es muy importante identificar aquellas zonas denominadas como cuencas ciegas, que suelen quedar inundadas”, explica el ingeniero Nieto.

Por ejemplo, hay ciudades que se ubican en explanadas con muy poca pendiente o gradiente como Piura, Lambayeque y Tumbes. Ello impide que el agua discurra rápidamente y se estanque en depresiones topográficas llamadas «cuencas ciegas», lo que no solo termina por inundar las viviendas asentadas en esas zonas, sino que aquellas cuencas se llegan a convertir en criaderos de vertederos y zancudos, derivando en enfermedades como el dengue, la malaria o la chikungunya.

En ese contexto, el gerente de la Red Asistencial Piura de EsSalud, Dr. José Augusto Albines Trelles, destacó la importancia de llevar los servicios de salud a los colegios para proteger oportunamente a la población infantil. Asimismo, recordó que la vacunación debe complementarse con medidas de prevención en los hogares. 

Por otro lado, estas intensas lluvias han generado que decenas de viviendas e instituciones educativas queden inundadas en la Cuenca de Las Azucenas. La situación está afectando las clases escolares, apuntando a desarrollarse de manera virtual. Asimismo, se menciona que esta urbanización tiene tendencia a inundarse rápidamente ya que no cuenta con un sistema de drenaje pluvial eficiente. 

Frente a esta situación, el ingeniero Medina afirma que se tienen que comenzar a tomar acciones preventivas en relación a los sucesos ocurridos por este fenómeno. “Tendrían que implementarse medidas y sistemas de evacuación de aguas a través de un sistema de bombeo o implementar un drenaje pluvial acorde a lo que ya demanda una presencia de el Fenómeno El Niño en cuanto a precipitaciones, volúmenes y caudales que se generan, para que la dimensión de esta infraestructura de drenaje sea suficiente para poder aliviar y evacuar las aguas, y que estas no sean perjudiciales”.

Por otro lado, los efectos también alcanzan al sector pesquero, los cuales dificultan las actividades pesqueras habituales y repercuten en la industria del sector. “El calentamiento del mar tiene una profundidad de más de 200m, por lo que la obtención del recurso marino de aguas frías se hace más complicada, como es el caso de la anchoveta, que pueden desplazarse hacia el sur o migrar en busca de temperaturas adecuadas”, sostiene Nieto.

A estos impactos se suman los riesgos asociados a las precipitaciones intensas. La activación de quebradas y el incremento del caudal de los ríos pueden ocasionar inundaciones en zonas vulnerables de Piura, Castilla, Veintiséis de Octubre, Catacaos y el Bajo Piura, afectando viviendas y bienes personales. Incluso, los daños en las carreteras pueden interrumpir la conexión entre localidades, como ocurre potencialmente en Canchaque, donde la vía que la conecta con Piura es fundamental para el desplazamiento de la población.

La actividad comercial y turística tampoco queda al margen. Las lluvias pueden obligar a los negocios a reducir sus horarios o suspender temporalmente sus actividades, mientras que la incertidumbre sobre las condiciones de viaje puede llevar a los visitantes a cancelar o reprogramar sus estadías en balnearios como Máncora y Los Órganos. De igual manera, las altas temperaturas y las condiciones que dejan las lluvias pueden favorecer la proliferación del mosquito transmisor del dengue, por lo que la situación requiere atención sanitaria inmediata. 

Escenarios a futuro 

El Servicio Nacional de Meteorología e Hidrología del Perú (Senamhi) advirtió que las precipitaciones continuarían en la costa norte y la sierra durante los siguientes días, con posibilidad de alcanzar intensidad moderada a fuerte. Las autoridades también desplegaron equipos para evacuar el agua acumulada en puntos críticos de la ciudad de Piura.

En este contexto, autoridades como los ministros Marco Vinelli Ruiz y Rafael Belaunde llegaron a Piura junto con el gobernador regional para coordinar la atención de las emergencias provocadas por las lluvias. El Gobierno nacional y las autoridades regionales acordaron acelerar las intervenciones en las zonas afectadas, con el objetivo de asistir a las familias damnificadas y reducir los riesgos ante nuevas precipitaciones. Medina cuestionó la centralización de la gestión de emergencias y afirmó que es necesario fortalecer la institucionalidad de los gobiernos locales, otorgándoles las competencias, los recursos y la capacitación necesarios para responder a sus propias necesidades.

“El Gobierno que acaba de asumir su mandato ha priorizado organizar una comisión especial para afrontar el Niño, pero de una manera muy centralizada. Y eso es un nivel de gestión, pero no debe quedar ahí, porque la capacidad operativa de esta comisión no tiene un alcance tan amplio para llegar a todos los rincones. Entonces, es importante valorar la institucionalidad que existe en los distintos espacios del territorio para darle las capacidades y fortalecerlas para afrontar esta emergencia.”

Asimismo, destacó la importancia de articular el trabajo entre las municipalidades distritales y provinciales, los gobiernos regionales y los distintos sectores del Estado. Sin embargo, advirtió que las diferencias políticas y culturales dificultan esta coordinación y favorecen que las autoridades trabajen de manera aislada, en lugar de complementar sus esfuerzos bajo una estrategia común.

Nieto señala que la población debe priorizar una cadena de acción y diversas medidas preventivas ante la vulnerabilidad por lluvias intensas:

  1. Consultar información oficial: Mantenerse atento a los avisos meteorológicos y pronósticos del Senamhi para conocer con exactitud qué día, dónde y con qué intensidad va a llover. 
  1. Monitorear los medios: Estar siempre atentos a la información difundida por radio, televisión, aplicativos móviles u otros canales de comunicación.
  1. Proteger bienes y documentos: Si la vivienda está en una zona inundable o cerca de una quebrada, se deben resguardar los documentos importantes (útiles para identificarse y recibir ayuda) y colocar los objetos de valor en los estantes más altos.
  1. Evaluar la infraestructura: Revisar si la vivienda tiene grietas, columnas dañadas o hundimientos. Esto incluye verificar que los techos tengan un sistema de drenaje adecuado.
  1. Compartir la información: Si se tiene familiares en las zonas vulnerables (como el norte), avisarles sobre los pronósticos de lluvias para que tomen precauciones.
  1. Coordinar con las autoridades locales: Conocer los planes de contingencia, los planes de emergencia familiar y saber a dónde acudir en caso de desastre.

Para consultar los pronósticos meteorológicos, la población puede comunicarse con el Senamhi a través de su línea telefónica: 996 369 766.