El presidente se ha visto envuelto en un nuevo conflicto político debido a sus decisiones alrededor de la compra de aviones estadounidenses para renovar la flota de la FAP.
Por Matias Illescas
En los últimos días, la renovación de la flota de aviones de la Fuerza Aérea Peruana (FAP) ha llevado al país a enfrentar una nueva crisis política e incluso internacional. Inicialmente, el presidente José María Balcázar había aceptado continuar con la compra de 12 aeronaves de combate. «No lo ha hecho mi gobierno, sino el anterior. Yo tengo que continuarlo porque ya es una situación decidida», declaró en una entrevista a Radio Exitosa a finales de marzo.
Sin embargo, el 17 de abril, Balcázar anunció que durante su periodo no se concretará la adquisición de los aviones, argumentando que es una decisión que compromete grandes sumas de recursos económicos y, por lo tanto, le corresponde al gobierno que asuma el 28 de julio. Pero esta decisión, que inicialmente parecía solo militar, ha escalado a un problema político que ha llevado a la renuncia de los ministros de Relaciones Exteriores y Defensa, Hugo de Zela y Carlos Díaz respectivamente.
En una entrevista para RPP, el canciller afirmó que el presidente Balcázar «le ha mentido al país», ya que «él sabía que los contratos se habían firmado». El canciller defiende que el lunes 20 de abril se firmaron los dos contratos con Estados Unidos y, de ser así, el gobierno tendría hasta hoy, 22 de abril, para desembolsar los 3,500 millones de dólares.
Ante esto, el presidente del Congreso, Fernando Rospigliosi, anunció en sus redes sociales que el Ministerio de Economía y Finanzas (MEF) entregaría hoy el dinero correspondiente al acuerdo firmado con la potencia norteamericana y, de acuerdo con fuentes del diario Perú 21, el MEF pagó la primera transacción, equivalente a 462 millones de dólares. Por otro lado, el presidente Balcázar respondió a las declaraciones del ahora excanciller, afirmando que en ningún momento buscó la confrontación con Estados Unidos y desconociendo la firma de los documentos.
Los ministros salientes mostraron sus discrepancias con la decisión del presidente Balcázar y advirtieron sobre las complicaciones que podría traer para los intereses del país este problema. «La decisión política que ha adoptado el señor Balcázar pone en peligro al país, (…) hace que nos convirtamos en un país con el cual no se puede confiar en un proceso de negociación», declaró De Zela.
Además, el presidente del Consejo de Ministros, Luis Arroyo, también emitió un comunicado anunciando que el Consejo de Seguridad y Defensa Nacional (Cosedena) acordó la compra de las aeronaves a Estados Unidos para la FAP e instó al Ejecutivo a cumplir con lo acordado.
En ese sentido algunos medios de comunicación, como mencionó también Rospigliosi, informaron que la compra de los 12 F-16 versión Block 70 se efectuó el 20 de abril en la base aérea de Las Palmas, supuestamente en reserva y bajo la autorización del ahora exministro Díaz. Además habrían estado presentes el coronel de la FAP, Carlos Rey Benavente, y representantes de la compañía estadounidense Lockheed Martin.
El problema, sin embargo, ha llevado a la reacción de algunos miembros del congreso para tratar de coordinar las medidas a tomar, hablando en algunos casos de vacancia. Pero, la situación no afecta solo a la crisis interna. Cuando Balcázar anunció que la compra no se iba a continuar durante su mandato transitorio, el embajador de Estados Unidos, Bernie Navarro, publicó un mensaje en sus redes sociales advirtiendo su disconformidad con los problemas en las negociaciones.
Antes de aceptar esta propuesta, Perú barajaba tres opciones de compra: la de los 12 F-16 de Estados Unidos, 24 Dassault Rafale F4 de Francia y 24 Saab JAS 39 Gripen E/F de Suecia. Las propuestas tenían diferentes consecuencias geopolíticas y técnicas, pero durante el mandato interino del expresidente José Jeri se habría llegado a un acuerdo con los estadounidenses.
Con la compra de estos aviones aparentemente concretada, el conflicto ahora se ha dirigido hacia las posibles consecuencias que podría tener el presidente Balcázar, con algunos grupos parlamentarios hablando de censura y vacancia, mientras, al mismo tiempo, que los problemas alrededor del proceso electoral siguen generando incertidumbre.