
En el centenario del nacimiento del filósofo francés, ¿cómo se mantienen vigentes algunos de sus pensamientos?
Por Rafael Ortega Alva
El 15 de octubre de 1926, hace exactamente 100 años, nació el filósofo e historiador francés Michel Foucault. Su obra, caracterizada por textos como “Vigilar y castigar”, “Historia de la sexualidad”, “Las palabras y las cosas” o “La arqueología del saber”, marcaron un antes y un después en la historia del pensamiento moderno. Sin embargo, sus ideas no se quedan atrapadas en el tiempo, sino que se mantienen en la actualidad e incluso, podrían estar más presentes que nunca.
En un contexto marcado por la proliferación de las nuevas tecnologías, la inteligencia artificial y la hiperconexión producto de las redes sociales, los conceptos de Foucault permiten entender críticamente nuestra sociedad. Sus ideas relacionadas a que el poder no se impone únicamente a través de las instituciones, sino también por medio de las percepciones, narrativas y discursos ya dejan entrever que, en el centenario de su nacimiento, su forma de pensar parece acercarse a la realidad. ¿Qué tan presente está su filosofía en nuestros tiempos?
Vigilar en tiempos de redes sociales
“Todos nos vigilamos (…) No es solo una pantalla que está en todos lados como un Gran Hermano, sino que también está en nosotros que, a través del chisme, el rumor, el encuentro, nos vamos juzgando”, señaló el antropólogo Alex Huerta-Mercado. Además, señaló que con el internet es mucho más grande, pues todos se pueden vigilar y ver lo que se hace y lo que se deja de hacer. “Ya este tema no es necesariamente por cuestión del Estado, sino que el poder recae en nosotros en ciertos momentos del día”,
En el caso peruano, este papel de las plataformas virtuales no es un dato menor. A finales de 2025, hace tan solo unos meses, información recogida por DataReportal indicó que el país contaba con 28,3 millones de usuarios de redes sociales, lo que equivale al 81,6% de la población total. En la visión Foucault, ese “ojo vigilante” que supervisa y controla las acciones de las personas puede relacionarse con la proliferación de algoritmos que cada vez están más presentes en nuestras vidas y, por lo tanto, acciones.
“El poder se ha trasladado a los likes y seguidores (…) Entonces, se trata de un flujo de mayor notoriedad que puede dirigir la opinión pública. Sino, ¿por qué los políticos quieren juntarse con youtubers o influencers? Es el nivel de repercusión lo que los hace importantes” indicó Diego Llontop, psicólogo con maestría en Filosofía. En su opinión, ya no es necesario que el sistema imponga su fuerza sobre la persona, sino que ya uno fluye como si de un río se tratase. “Foucault utilizaba el concepto de aceleración, donde se te obliga a estar en el gimnasio, estudiar, trabajar, salir todos los fines de semana, etc (…) El totalitarismo ahora es virtual” añadió.
El nivel de influencia que tienen las redes sociales en las personas —cosa que no imaginó Foucault, pero que mantiene total vigencia—, es algo que no se debería dejar de lado. Solo para dar un ejemplo, en término de compras, más del 60% de los usuarios digitales peruanos han definido una decisión tras haber leído las recomendaciones de otros consumidores en diferentes plataformas. En sencillo, esta validación digital, para más de la mitad de los ciudadanos, es determinante para el rumbo de la conversión, incluso por encima de los anuncios publicitarios, según Kantar Ibope Media.
Foucault ayer y hoy
“Su pensamiento sigue vigente porque él se inserta en esta tradición de la filosofía de la sospecha –donde también podríamos ubicar a Freud y Nietzsche— y empieza a hacer una especie de arqueología que va más allá de lo evidente”, indicó Llontop. De acuerdo con el maestro en Filosofía, la importancia y mantenimiento en la línea de ideas de Foucault se encuentra precisamente en ello, en la exploración que supera las apariencias y que sirve hasta ahora para la ciencia política, la historia, antropología y todas aquellas ramas que estudian al ciudadano en el sistema.
La importancia de Michel Foucault, caracterizado por la contracultura y el discurso crítico a la modernidad, puede verse desde distintos puntos de vista. Ideas planteadas por el intelectual, como el “micropoder” o la “biopolítica” puso en el debate público los mecanismos de control y las múltiples formas en la que los individuos se relacionan. Marcado por las tensiones de la posguerra que afectó a toda Europa y la conocida protesta de mayo del 68 en Francia, su filosofía estableció metáforas sobre la realidad que pueden ser aplicados a la época actual.
“Con Foucault hay una creación social de la realidad, lo que llamamos “discurso”, que es la que nos sirve para aceptar lo verdadero y que puede estar hecho por el poder, entendido a través de distintas instituciones como la iglesia, escuela, Estado, economía, mercado o incluso la familia”, indicó Huerta-Mercado. El antropólogo añadió que estos pensamientos, presentados por primera vez por el filósofo francés, contribuyeron a la forma en la que actualmente entendemos lo bonito, lo feo, correcto e incorrecto.
A 100 años de su nacimiento, la vida y obra de Michel Foucault se mantiene en pie para entender la realidad del siglo XXI. A través de sus textos y los conceptos que planteó, la vida digital y el poder a través de las pantallas cobran más sentido que nunca.