Tras la medida del Ejecutivo de aprobar un rescate financiero de hasta US$2.000 millones para la petrolera estatal, ¿en qué consiste la medida y cuáles son sus razones?
Por Rafael Ortega Alva
El día de ayer, el Ejecutivo presentó un decreto de urgencia donde autorizó a la empresa estatal Petroperú un nuevo salvavidas económico —de hasta US$2,000 millones— para garantizar su mantenimiento. Sin embargo, de acuerdo con el presidente del Consejo de Ministros, Luis Arroyo, la medida se desarrolla bajo un nuevo sistema de financiamiento proveniente de la banca privada internacional, ¿en qué consiste y cuáles son sus razones?
Como señala el decreto, se autorizó el monto al Ministerio de Energía y Minas (MINEM) con la intención de financiar el capital de trabajo, recomponer el stock de combustibles y cubrir servicios necesarios para la producción de hidrocarburos. Además, se aprobó una línea a corto plazo de hasta US$500 millones para atender la urgencia de la empresa estatal.
Sin embargo, a diferencia de otros modelos para sostener a Petroperú, esta vez se va a implementar un nuevo mecanismo como parte de la estrategia. El plan consiste en crear un vehículo de propósito especial (VPE), el cual funcionará como una estructura financiera aislada que permitirá captar recursos de manera individual o con participación de entidades nacionales e internacionales.
Esta medida se encontrará bajo la supervisión de Proinversión, la cual se encarga de liderar, estructurar y acompañar la estrategia para que la empresa siga operando. Dentro de sus funciones, también se incluirá la administración de los recursos mediante fideicomisos y la definición del destino del dinero.
Según señala el documento, el fin de este rescate económico responde a la necesidad de mitigar la crisis energética nacional y garantizar que no se interrumpa el abastecimiento de combustibles en todo el Perú. Dentro del decreto, algunos de los puntos críticos que llevaron a la medida fueron el conflicto de Medio Oriente, las fallas de la Refinería de Talara registradas el mes pasado y la insolvencia financiera producto de las pérdidas operativas estructurales desde 2022.
“Por primera vez, el financiamiento no vendrá del Tesoro. No se tocará ni un sol de los impuestos de los peruanos”, señaló Arroyo durante la conferencia de prensa. El premier señaló, además, que el financiamiento funcionará como “una línea de tarjeta de crédito” para acceder a recursos.
El decreto estará vigente hasta el 31 de diciembre de 2026 y la deuda será tomada con un plazo de 7 años.
¿Qué opiniones hubo al respecto?
Petroperú ha sido siempre motivo de conversación y la medida económica ha despertado comentarios divididos. En el caso de la candidata presidencial, Keiko Fujimori, la estrategia tomada por la estatal fue cuestionada. En su opinión, la empresa requiere de una reestructuración profunda para evitar que se siga consumiendo los recursos públicos.
“El problema ya no solamente son los últimos 2 mil millones de soles, son los más de 30 mil millones de soles que el Estado, que todos los peruanos hemos tenido que asumir”, señaló la candidata.
Por su parte, María del Carmen Alva, congresista por Acción Popular, también cuestionó la medida. En declaraciones para la prensa, indicó que nada garantiza que la empresa termine por recurrir a los fondos públicos. “Entiendo que se iba a reorganizar, están evaluando, pero yo veo que ingresa dinero, pero no hay resultados, no estoy de acuerdo”, remarcó.
Además, Carlos Gallardo, gerente general del Instituto Peruano de Economía, señaló que la nueva medida planteada por PetroPerú sí necesitaría de los fondos públicos, a pesar de lo indicado por Gobierno. En entrevista con Canal N, el representante de IPE señaló que “si Petroperú no paga, el Estado tendría que responder. Eso significa que sí hay recursos comprometidos”
Las medidas económicas para la estatal han sido un punto incómodo para el debate público. Cabe recordar que, hasta hace unos meses, todo indicaba que el proceso de privatización de la petrolera era inevitable; sin embargo, la estrategia de gobierno parece mirar hacia otro lado.
