En el marco de las Elecciones Regionales y Municipales, universidades locales y regionales participaron en la firma de una alianza para fortalecer el monitoreo y análisis de la conversación digital con los organismos electorales y otros actores locales.
El pasado 16 de septiembre se llevó a cabo el evento “Integridad de la información: análisis y recomendaciones para futuros procesos electorales”. El encuentro reunió a las instituciones integrantes de la Red Peruana de Universidades por la Integridad de la Información, para revisar lo ocurrido en las elecciones presidenciales y prepararse para el siguiente proceso electoral que se llevará a cabo el 04 de octubre.
El evento contó con el respaldo de la Embajada de Canadá, la Unión Europea y la Cooperación Española (AECID), y con el soporte técnico del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD). Como cierre de la jornada, las casas de estudio firmaron la Declaración de Compromiso de la Red, un acuerdo que busca fortalecer el monitoreo de la conversación digital durante la próxima contienda política.
Cabe mencionar que, durante las elecciones generales, el monitoreo se concentró en Lima y Piura. Sin embargo, de cara a estas elecciones, la Red se amplía para llegar a más zonas del país en los departamentos de Puno, La Libertad, Arequipa, Cusco y Piura.
Una Red que crece y se extiende
La Red Peruana de Universidades por la Integridad de la Información es un espacio descentralizado de colaboración académica conformado por trece universidades locales y regionales comprometidas con la promoción de la integridad de la información como un elemento fundamental para fortalecer los procesos democráticos.

Las instituciones que lo conforman son:
- Universidad de Lima
- Pontificia Universidad Católica del Perú (PUCP)
- Universidad Nacional Mayor de San Marcos (UNMSM)
- Universidad Antonio Ruiz de Montoya
- Universidad San Ignacio de Loyola (USIL)
- Universidad Jaime Bausate y Meza
- Universidad Científica del Sur
- Universidad Nacional de Trujillo
- Universidad San Agustín de Arequipa
- Universidad San Antonio Abad del Cusco
- Universidad de Piura
- Universidad Nacional de Piura
- Universidad Nacional del Altiplano
Fuente: PNUD, 2026
Por otro lado, la Red es un espacio de colaboración voluntaria que se formalizará mediante la suscripción de una Declaración de Compromiso. La participación institucional, permitirá generar una red de colaboración académica sostenible para futuros procesos electorales
Algunos de los expositores del evento fueron: Manuel Santillán, docente investigador de la Facultad de Comunicación de la Universidad de Lima; Carlos Gonzales García, docente coordinador del grupo de investigación MediaLab de la Facultad de Letras de la UNMSM; Mauro Marino, director ejecutivo de la Misión Perú del Observatorio Complutense de Desinformación de la USIL.
¿Qué nos dejaron las elecciones generales?
Los resultados presentados dan cuenta de un escenario digital cada vez más hostil. En total se analizaron 41,417 publicaciones en la primera vuelta y 19,447 en la segunda. Los comentarios dirigidos a los organismos electorales pasaron de 91% a 99.9%, sin embargo, los casos confirmados de toxicidad se mantuvieron en niveles similares en ambas vueltas de 1,189 y 1,105, respectivamente.
Los comentarios dirigidos a los organismos electorales pasó de 91% a un 99.9%, y los discursos de odio aumentaron de 239 a 323, un incremento de 35%. Las narrativas en ambas elecciones se basaron en la Deslegitimación, “Terruqueo” y miedo, Encuestas falsas, Inseguridad y xenofobia, y, Degradación moral.
Por otro lado, los ataques se personalizaron. La ONPE concentró el 87.8% de los ataques en la primera vuelta y el 67.6% en la segunda, mientras que el JNE incrementó de 11.6% a 29.9%. Además, se registraron 679 publicaciones con ataques directos contra Piero Corvetto, ex jefe de la ONPE, y 73 contra Roberto Burneo, presidente del JNE. Según el análisis, esta personalización convierte una crisis institucional en una crisis de reputación individual.

Otro punto que cambió fue la naturaleza de las narrativas de fraude. En la primera vuelta predominaron los cuestionamientos genéricos sobre la conducción de las autoridades (545 publicaciones) y la capacidad institucional de la ONPE (301). En la segunda aparecieron relatos más específicos: fraude con cédulas marcadas (848), cuestionamiento a la imparcialidad (191), manipulación del cómputo (134), manipulación de mesas “900K” (62) y obstrucción a personeros (39).

Prevenir antes que desmentir
Frente a este panorama, los ponentes propusieron pasar del desmentido reactivo a la inoculación comunicacional, basado en la enseñanza anticipada de tácticas de desinformación para mayor seguridad del voto antes de la jornada electoral. Por ejemplo, explicar que un retraso en una mesa es una contingencia operativa y no evidencia de fraude.
Entre las recomendaciones para las elecciones regionales y municipales destacan un protocolo de comunicación anticipada ante incidencias críticas, una estrategia de prebunking frente a las narrativas de fraude y una sala de situación digital con alertas tempranas.
También se planteó una vocería institucional distribuida en cuatro niveles (estratégica, técnica, regional y jurídica) y una comunicación electoral basada en cinco ejes: transparencia, comunicación proactiva y pedagógica, escucha activa en redes, prevención frente a la desinformación y una cultura digital responsable. Todo ello, actuando antes, durante y después de cada proceso.
Con la firma de la Declaración, la Universidad de Lima y demás instituciones refuerzan una alianza entre academia, cooperación internacional y organismos electorales que ya demostró su utilidad en las Elecciones Generales. A medida que se acerca la contienda regional, el desafío será sostener ese trabajo con evidencia, rigor y presencia en todo el país, para que la conversación digital no le gane la partida a la confianza ciudadana.
Redacción de Daniela Guerrero y Michella Pellegrin – Equipo académico eMonitor+
